Tijuana, Baja California, 24 de marzo de 2026.- La infraestructura pluvial más importante de la ciudad, la canalización del Río Tijuana, enfrenta una crisis de mantenimiento que requiere la intervención urgente de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). El regidor Miguel Antonio Loza Ginuez señaló que es fundamental ejecutar un plan de trabajo en todas las etapas del canal para retirar el excedente de vegetación y lodo que se ha acumulado por más de cinco años.
Necesidad de una intervención en todas las etapas
Aunque el canal cumple su función de conducir aguas pluviales, la falta de una limpieza integral ha provocado que grandes extensiones se conviertan en zonas de estancamiento. “Estamos haciendo un llamado, una exigencia a la CONAGUA para que puedan ejecutar un plan de trabajo para limpiar lo que es la canalización del río en todas sus etapas”, precisó el regidor durante la sesión de Cabildo donde se abordó la problemática.
Vegetación y basura: el obstáculo principal
El diagnóstico municipal indica que, tras el fin de las lluvias, el crecimiento de maleza ha atrapado toneladas de basura urbana. Este escenario facilita el almacenamiento de aguas negras, lo que deriva en un foco de infección por olores fétidos y la posible liberación de gases dañinos para la salud. La autoridad local subrayó que este mantenimiento es responsabilidad federal y no puede postergarse más tiempo.
El impacto de la primavera
Con la llegada de la temporada cálida, el proceso de descomposición de los desechos en el cauce se acelera. Loza Ginuez explicó que la falta de atención por cinco años ha creado un ecosistema artificial de contaminación que debe ser erradicado antes de que las temperaturas suban y el aire transporte los contaminantes hacia las zonas residenciales y comerciales de la Vía Rápida.
Seguimiento de la infraestructura pluvial
El Ayuntamiento mantendrá el monitoreo de los niveles de azolve mientras se espera la llegada de maquinaria federal. La meta es asegurar que la canalización recupere su capacidad de diseño original, mejorando no solo la seguridad ante futuras lluvias, sino también las condiciones sanitarias para los miles de tijuanenses que transitan diariamente por las vialidades colindantes al río.





