Tijuana, 16 de marzo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Marina del Pilar Ávila inauguraron este lunes el segundo tramo del Viaducto Elevado de Tijuana, completando una infraestructura de 11.4 kilómetros. Este proyecto, que une el Aeropuerto Internacional con Playas de Tijuana, busca transformar la movilidad fronteriza al reducir los tiempos de traslado de 34 a solo 10 minutos en dicho trayecto.
Un hito en la infraestructura estatal
Durante el enlace oficial con la conferencia matutina desde la Ciudad de México, la mandataria estatal, Marina del Pilar Ávila Olmeda, dio el banderazo de apertura y calificó la obra como la más trascendente en la historia de la entidad. “Esta obra sin duda es la más importante que se ha construido en la historia de nuestro estado”, expresó la gobernadora al destacar el impacto social y económico de la vialidad.
Detalles técnicos y trayectos
El proyecto integral representó una inversión de 14 mil millones de pesos y cuenta con dos carriles por sentido. La estructura se divide en dos etapas clave: la primera de 7.2 kilómetros, que incluye un túnel de un kilómetro desde la zona de la garita hacia la carretera a Playas; y la segunda etapa de 4.2 kilómetros, que conecta directamente la terminal aérea con la zona costera, agilizando el flujo vehicular de manera drástica.
Reducción de tiempos y modernización
Antes de la entrada en operación de este segundo tramo, el recorrido entre el aeropuerto y Playas de Tijuana podía demorar más de media hora debido a la saturación de las vialidades superficiales. Con la apertura de hoy, el tiempo estimado de viaje se reduce a una tercera parte, ofreciendo una alternativa eficiente para miles de usuarios que transitan diariamente por el área del Aeropuerto General Abelardo L. Rodríguez.
Impacto futuro en la región
a conclusión de este viaducto se suma a los esfuerzos de modernización urbana ante el crecimiento constante de Tijuana. Autoridades prevén que esta vía no solo alivie el tráfico local, sino que fortalezca la logística binacional y el acceso a zonas estratégicas de la ciudad, consolidando un nuevo eje de desarrollo para Baja California.





