Tijuana, Baja California, 27 de marzo de 2026.- El sector empresarial de Baja California enfrenta una de sus etapas más críticas debido a la carga administrativa que representa la sobrerregulación laboral y una política fiscal carente de estímulos oportunos. Gina Villalobos, coordinadora del Comité Promotor de Inversión en el estado, advirtió que la combinación de reformas laborales recientes y apoyos gubernamentales tardíos ha debilitado la estabilidad de las compañías, poniendo en riesgo la permanencia del empleo formal en los siete municipios de la entidad.
El impacto del cierre de empresas
La representante económica señaló que, más allá de las estadísticas gubernamentales, la realidad en las calles de Tijuana y el resto del estado evidencia un deterioro productivo. El cierre de unidades de negocio ha provocado que muchas personas que pierden su puesto en el sector formal opten por el autoempleo o la informalidad para subsistir. “No podemos negar que a la vista de todo el mundo sabemos de las empresas que han cerrado y los empleos que se han perdido”, sostuvo Villalobos, destacando la creciente aglomeración de personas buscando oportunidades fuera de los centros de trabajo.
Estímulos federales en espera
A pesar del complejo panorama, existe una expectativa de alivio mediante los programas vinculados a la Secretaría de Economía federal y el “Plan México”. Estos incentivos apenas comienzan a ser conocidos por los comités empresariales para su implementación. El objetivo es que estos apoyos funcionen como un esquema de rescate para las compañías que atraviesan situaciones financieras delicadas. Sin embargo, la efectividad de estos programas dependerá de que los recursos y beneficios logren aterrizar antes de que más negocios bajen sus cortinas.
Coordinación para el rescate económico
Los comités promotores buscan establecer una línea directa con las autoridades federales para transmitir el diagnóstico real de cada municipio. Al integrar a empresarios locales, se pretende generar un “termómetro” preciso de las necesidades regionales para diseñar estrategias de fortalecimiento. La meta inmediata es rescatar a las empresas en crisis y revertir la tendencia de pérdida de plazas laborales, coordinando esfuerzos entre la iniciativa privada y el gobierno para estabilizar la economía estatal.
Seguimiento del tema
El sector económico se mantendrá atento a la ejecución de las reglas de operación de los nuevos incentivos federales durante el primer semestre del año. El impacto futuro para la población dependerá de la capacidad de respuesta de estos comités; de ser exitosos, se frenaría la migración de trabajadores hacia la informalidad y se recuperaría la confianza del inversionista en Baja California.





