Tijuana, Baja California, 31 de mayo de 2026.- Cerca de 580 toneladas de residuos de baterías se acumulan anualmente en Baja California, lo que representa un grave riesgo de contaminación por metales pesados si no reciben un tratamiento especializado. Expertos en ecología urgieron a la población de los distintos municipios a separar estos desechos para evitar daños irreversibles a los ecosistemas locales.
Consumo desmedido por habitante
La directora de la empresa especializada Biosea: manejo de residuos peligrosos, Jessica Castañeda Castillo, detalló que las estadísticas de consumo indican que cada ciudadano de la entidad utiliza un promedio de entre seis y once pilas de forma anual. Al terminar su vida útil, la gran mayoría de estos componentes termina en los basureros convencionales de ciudades como Tijuana, Mexicali y Ensenada, liberando sustancias tóxicas al suelo.
El peligro de los aparatos olvidados
Una de las prácticas más perjudiciales dentro de los hogares es dejar las baterías gastadas en el interior de los dispositivos electrónicos que ya no se utilizan. Castañeda Castillo explicó que el confinamiento prolongado acelera la corrosión de las celdas de energía, lo que deriva en fugas de ácidos y metales nocivos que destruyen el aparato y ponen en riesgo la salud de los habitantes:
“Uno de los problemas más frecuentes es mantener las pilas dentro de aparatos que permanecen sin uso durante largos periodos, situación que favorece su deterioro y posibles fugas de materiales. Es importante identificar los componentes de estos productos y evitar que sean mezclados con los residuos domésticos”.
Próximas campañas de acopio
Para contrarrestar el impacto ecológico, la especialista anticipó que próximamente se anunciarán campañas institucionales de recepción y recolección de acumuladores en diversos puntos del estado. Recordó además que el sector industrial y comercial tiene la obligación legal de contratar servicios especializados para la disposición final de sus materiales químicos, operando bajo normativas estrictas que no aplican para los desechos residenciales.
Seguimiento y preservación ecológica
El éxito de las futuras jornadas de recolección dependerá de la respuesta de la comunidad y de la instalación de contenedores seguros en delegaciones y centros comerciales. De manera provisional, se exhorta a las familias a guardar las baterías usadas en envases de plástico secos, tapados y debidamente rotulados, listos para ser entregados en los centros de acopio autorizados una vez que se activen los programas de reciclaje.





