Tijuana, Baja California, 14 de mayo de 2026.- La reducción de la jornada laboral a 40 horas no representa actualmente la principal inquietud de la clase trabajadora, la cual manifiesta mayor incertidumbre por la estabilidad de sus empleos y la carga fiscal sobre sus salarios. Carlos León, representante sindical en negociaciones colectivas, explicó que, ante el panorama económico actual, los empleados priorizan la permanencia de sus fuentes de trabajo frente a las propuestas de disminución de horas semanales.
Temor a recortes y cierres de turnos
En diversas empresas de la región, los trabajadores han expresado el temor de que la implementación de una jornada reducida desencadene medidas drásticas por parte de los empleadores, tales como recortes de personal, cierres de turnos operativos o, en casos extremos, la desaparición de fuentes de empleo. Según León, la viabilidad económica de las empresas es una preocupación compartida, ya que una desestabilización en la productividad pondría en riesgo la continuidad de sus contratos.
El impacto del ISR en el salario mínimo
Otro de los reclamos centrales detectados en foros sindicales es el incremento desproporcionado en las deducciones del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Se ha observado que trabajadores que perciben el salario mínimo han llegado a pagar hasta un 300 por ciento más de impuestos tras los recientes aumentos salariales. Esta situación provoca que el incremento nominal al salario no se traduzca en una mejora real de su poder adquisitivo debido a las tablas fiscales vigentes.
Horas extras pierden atractivo
La carga impositiva también ha afectado la disposición de los empleados para laborar tiempo extraordinario. Muchos trabajadores consideran que el esfuerzo adicional deja de ser atractivo debido a las retenciones que se aplican, por lo que han propuesto formalmente la eliminación del cobro de impuestos sobre las horas extras. Esta demanda busca que el trabajador reciba el beneficio neto de su jornada adicional sin que el fisco absorba la mayor parte del excedente.
Hacia una homologación salarial nacional
El sector sindical analiza la posibilidad de homologar el salario mínimo en todo el país, lo que implicaría desaparecer el esquema especial de la frontera norte. El objetivo de esta propuesta es establecer una sola tabla nacional de deducciones fiscales que sea más equitativa y que permita que los aumentos salariales beneficien directamente al trabajador, sin verse diluidos por las actuales estructuras del sistema tributario.





