Tijuana, Baja California, 24 de abril de 2026.- Ante los recientes casos de amenazas registrados en diversos planteles educativos, especialistas en salud mental advirtieron que prohibir el uso de teléfonos celulares es una medida insuficiente para resolver el problema de fondo. Aunque muchos de estos incidentes se vinculan a retos virales en plataformas como TikTok, el fenómeno responde a una crisis más profunda en el bienestar emocional de los estudiantes que requiere una intervención integral.
Más allá de los retos virales de TikTok
El médico psiquiatra Alejandro Flores, adscrito al área de hospitalización infantil del Hospital de Salud Mental en Tijuana, explicó que culpar exclusivamente a la tecnología es una visión simplista. Detalló que las conductas disruptivas y las amenazas no tienen una sola causa, sino que son el resultado de una combinación de factores psicológicos, sociales y familiares que influyen directamente en el comportamiento de niños y adolescentes.
El riesgo de soluciones superficiales
Si bien limitar el acceso a dispositivos móviles o redes sociales puede funcionar como una medida preventiva temporal, el especialista señaló que no debe ser la única estrategia de las escuelas. Flores enfatizó que la salud mental en la infancia es multifactorial, lo que significa que el entorno individual del alumno y sus condiciones sociales de desarrollo juegan un papel determinante en la aparición de estas crisis de conducta.
Fortalecimiento del entorno familiar
Un aspecto clave para evitar que las amenazas escalen a tragedias es el fortalecimiento del entorno familiar y las redes de apoyo. El psiquiatra subrayó la importancia de detectar señales de riesgo de forma oportuna mediante una comunicación constante entre padres e hijos. La intervención dentro de las escuelas debe estar orientada a identificar conductas inusuales antes de que se conviertan en situaciones que pongan en peligro a la comunidad escolar.
Un llamado a la atención coordinada
Finalmente, el especialista advirtió que la presencia de estos retos en redes sociales debe interpretarse como un síntoma de problemáticas profundas en la sociedad actual. Atender este fenómeno requiere una coordinación real entre las autoridades educativas, los profesionales de la salud y las familias, priorizando el bienestar emocional por encima de las medidas punitivas o restrictivas de dispositivos electrónicos.





