Tijuana, Baja California, 19 de abril de 2026.- Empresas locales de la construcción manifestaron su interés en integrarse al desarrollo del Viaducto Elevado SubeT, una de las obras de infraestructura más ambiciosas proyectadas para la ciudad. El objetivo principal es que la inversión genere un impacto directo en la economía regional, permitiendo que las compañías de Baja California aporten su experiencia técnica en la ejecución de este megaproyecto de movilidad.
Impulso a la economía de Baja California
Víctor González Mendívil, presidente de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción en Tijuana, Tecate y Rosarito (COMICE TTR), señaló que durante los primeros encuentros con las empresas concesionarias se puso sobre la mesa la inclusión de proveedores y constructoras bajacalifornianas. Según el dirigente, esta integración es clave para asegurar que la derrama económica se quede en la zona y fortalezca la cadena de valor del sector local.
Necesidad de estudios técnicos profundos
Pese a la presentación inicial del proyecto, los constructores indicaron que aún falta por conocer la totalidad de la información técnica. González Mendívil explicó que, previo al inicio de los trabajos físicos, es fundamental concluir estudios de geotecnia y de suelo. Estos análisis son los que definirán las condiciones específicas y los métodos constructivos que se implementarán a lo largo de la ruta del viaducto elevado.
Desafíos de ingeniería en la zona
El gremio advirtió que un proyecto de esta magnitud suele enfrentar ajustes o imprevistos durante su desarrollo. Por ello, consideraron vital contar con información oportuna para proponer soluciones de ingeniería efectivas. La participación de expertos locales, familiarizados con el terreno de la ciudad, se presenta como una ventaja estratégica para resolver retos técnicos que puedan surgir durante el proceso de construcción.
Seguimiento del megaproyecto
Tras esta fase de acercamiento, el sector constructor se mantendrá a la espera de los detalles ejecutivos finales. El impacto futuro de la obra no solo se medirá en la agilización del tráfico, sino también en la capacidad de las empresas locales para liderar proyectos de gran escala, sentando un precedente para futuras inversiones en la zona metropolitana de Tijuana.





