Tijuana, Baja California, 8 de abril de 2026.- Un estudiante de la secundaria Leyes de Reforma II, ubicada en la colonia Libertad parte baja, sufrió quemaduras de segundo grado tras ser atacado con sustancias químicas por sus propios compañeros al salir del plantel. La madre de la víctima, Jennifer Johana, denunció que la agresión no fue un accidente, sino un acto planeado que evidencia una grave falta de supervisión en el manejo de materiales peligrosos dentro de la institución.
El origen de la agresión y el químico utilizado
De acuerdo con el testimonio de la madre, el ataque ocurrió cuando un grupo de alumnos arrojó un químico amarillo al adolescente. Posteriormente, se identificó la sustancia como sosa cáustica, la cual presuntamente fue solicitada por un profesor de química para una práctica escolar de elaboración de jabón. La denunciante señaló que el personal docente no implementó las medidas necesarias para retirar el material sobrante a los menores tras concluir la actividad académica, permitiendo que salieran con el químico del salón.
Gravedad de las lesiones y tratamiento médico
El impacto de la sustancia provocó lesiones severas en la espalda, brazo, oreja, mentón y parte del cabello del menor. “Tuve que llevarlo a un dermatólogo para la piel, al cual le rasparon la piel para que le volviera a salir piel nueva y no le queden cicatrices”, explicó la madre. El joven requirió atención médica especializada para tratar las quemaduras de segundo grado y evitar daños permanentes en su integridad física.
Antecedentes de acoso y falta de rigor escolar
La familia asegura que el ataque fue la culminación de una serie de agresiones previas. Jennifer Johana relató que días antes le habían dañado la mochila a su hijo y el lunes anterior le robaron su celular, situación que ya había sido reportada ante la dirección sin éxito. “Fue algo planeado, porque ya al decirle a mi hijo dentro de la escuela que los acompañara para salir, eso es que fue planeado”, enfatizó la madre, quien calificó de insuficiente la suspensión de una semana otorgada a los agresores.
Exigencia de justicia y seguridad escolar
Ante la gravedad de los hechos, la madre de familia hizo un llamado urgente a las autoridades educativas para que intervengan y apliquen castigos proporcionales al daño causado. La demanda principal es que este incidente no quede en la impunidad y se refuercen los protocolos de seguridad y manejo de sustancias químicas en las escuelas de Tijuana, para garantizar que los planteles sean espacios seguros para el estudio y no lugares de riesgo.





