Tijuana, Baja California, 7 de abril de 2026.- El sector industrial de Tijuana enfrenta un estancamiento en sus planes de movilidad debido a la falta de respuesta de las autoridades federales para reorganizar el tránsito de carga en la zona de Otay. El proyecto, que buscaba optimizar el flujo de mercancías aprovechando la infraestructura de la garita Otay II, permanece detenido sin que las dependencias responsables del cruce fronterizo hayan dado seguimiento a las gestiones empresariales.
Propuesta para agilizar el Bulevar Industrial
José Luis Contreras Valenzuela, presidente de los Industriales de Mesa de Otay, detalló que la intención principal era desfogar la saturación vial que actualmente asfixia al Bulevar Industrial. La estrategia planteaba canalizar el transporte proveniente de Tecate directamente hacia la nueva infraestructura fronteriza, reduciendo los tiempos de espera y los costos logísticos para las plantas productivas de la región.
Centralización de decisiones federales
A pesar de que el sector productivo realizó los planteamientos técnicos necesarios, el avance es nulo. Contreras Valenzuela indicó que el proyecto no ha recibido el visto bueno de las instancias federales, quienes poseen la facultad exclusiva sobre el uso y operación de las instalaciones fronterizas. “Las decisiones sobre el uso de la infraestructura corresponden exclusivamente al ámbito federal, por lo que el proyecto permanece sin avances”, subrayó el líder industrial.
Dependencia del calendario estadounidense
Ante la falta de acuerdos inmediatos con el gobierno central, los industriales tijuanenses se ven obligados a postergar sus planes de modernización vial. El sector estima que no habrá cambios significativos en la movilidad logística hasta que el lado estadounidense de la garita Otay II entre en operación completa, lo cual se tiene proyectado para el año 2027.
Impacto en la competitividad regional
El retraso en esta reorganización vial no solo afecta el tránsito local, sino que impacta la competitividad de Baja California en el comercio exterior. Mientras la infraestructura federal no sea aprovechada bajo una visión coordinada con el sector local, la saturación en los accesos a las garitas seguirá siendo un obstáculo para el crecimiento económico de la ciudad.





