Tijuana, 06 de febrero de 2026. — Una madre de origen francés denunció que una jueza familiar otorgó en menos de 24 horas la custodia provisional de sus tres hijos al padre, identificado como César Alberto García García, en medio de un proceso de divorcio en curso. La mujer lo acusa de ejercer violencia vicaria y otras formas de agresión durante la relación.
La madre, identificada como Cecili Colin, cuenta con acompañamiento legal de la licenciada Alma Félix y del colectivo CESODI. De acuerdo con la representación, la resolución judicial la dejó en situación de vulnerabilidad al encontrarse sola en el país y sin una red de apoyo cercana.
Según la defensa, el padre promovió un recurso ante el Juzgado Primero Familiar para que la madre abandonara el domicilio que ambos habitaban, inmueble que se encontraba en renta a su nombre, estableciéndose como fecha límite el pasado 30 de enero. Posteriormente solicitó la custodia provisional de los menores, proponiendo un domicilio para su resguardo y un régimen de convivencia en el que la madre podría verlos únicamente un día por semana.
El padre argumentó ante el juzgado que existía el riesgo de que la madre trasladara a los menores al extranjero, debido a que también cuentan con nacionalidad francesa, por lo que solicitó medidas de protección. Sin embargo, de acuerdo con Estefanía Placencia, cofundadora del colectivo CESODI, no se presentaron pruebas que acreditaran dicho señalamiento.
“Todo esto procedió porque el padre comentó que la madre había sacado a los niños de la ciudad; sin embargo, jamás presentó pruebas, solo lo dijo y eso bastó para que le dieran la custodia provisional”, señaló.
La resolución fue firmada por la jueza Karen Daniel, presuntamente por instrucciones del juez Barush, según la información proporcionada por la representación legal.
Tras la orden oficial, la madre y su equipo acudieron a los juzgados civiles para entregar a los menores conforme a lo solicitado; no obstante, hasta el momento de la entrevista, el padre no se había presentado para recibirlos.
La madre afirmó haber sido víctima de violencia vicaria, económica, física, verbal y psicológica durante la relación, y pidió públicamente que se evite la exposición de los menores.
“Al papá de mis hijos le pido que entre en razón y que deje de exhibir a mis hijos así, que pare esto, que pare esta violencia. Los niños no tienen la culpa”, expresó.
Los menores tienen 3, 6 y 8 años de edad. El caso continúa en proceso en el juzgado familiar correspondiente y hasta el momento no se ha informado una postura oficial adicional por parte de las autoridades.





