Tijuana, Baja California, 30 de marzo de 2026.- La crisis de movilidad que enfrenta Tijuana requiere soluciones de infraestructura de alto impacto, específicamente la construcción de al menos seis segundos pisos adicionales en puntos estratégicos. El Colegio de Ingenieros Civiles de la ciudad advirtió que el crecimiento poblacional y el aumento del parque vehicular han rebasado por completo la capacidad de las calles y avenidas existentes, generando un rezago estructural que afecta la calidad de vida de los residentes.
Superada la capacidad vial de la ciudad
Francisco Javier Franco Casas, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles, señaló que la dinámica actual de la ciudad demanda infraestructura elevada para recuperar la fluidez del tránsito. Según el especialista, las vialidades a nivel de suelo ya no son suficientes para procesar el volumen de automóviles que circulan diariamente. “El crecimiento poblacional y vehicular ya superó la capacidad de las vialidades existentes”, afirmó Franco Casas al proponer una reingeniería profunda de los corredores principales.
Viaducto Otay-Playas: avance insuficiente
Si bien la construcción del viaducto Otay–Playas representa un paso importante para la conectividad regional, el Colegio considera que esta obra es insuficiente para resolver el problema de fondo. Los ingenieros sostienen que, aunque ayuda a ciertos flujos, la ciudad presenta múltiples “cuellos de botella” que requieren intervenciones similares en otras zonas de alta densidad habitacional y comercial.
Puntos críticos que requieren infraestructura elevada
Entre las obras necesarias para redistribuir el flujo vehicular, el gremio de ingenieros mencionó conexiones vitales hacia Playas de Tijuana, el descenso de la avenida Cuauhtémoc hacia Flamingos, la zona de la 5 y 10, así como tramos estratégicos de la Vía Rápida. También destacaron la urgencia de intervenir corredores como Terán Terán y Gato Bronco, donde los congestionamientos son constantes durante la mayor parte del día.
Impacto futuro para la población
De no iniciarse nuevos proyectos de infraestructura elevada, el Colegio advirtió que la movilidad en Tijuana continuará en un proceso de deterioro acelerado. La implementación de estos segundos pisos permitiría no solo reducir los tiempos de traslado, sino también disminuir la contaminación y mejorar la seguridad vial. Los especialistas instan a las autoridades a considerar estos estudios técnicos para garantizar una planeación urbana responsable y funcional para las próximas décadas.





