Tijuana, 31 de octubre de 2025.- Los proyectos de construcción en la Zona Dorada de Tijuana se encuentran detenidos, reflejando una disminución de la inversión privada por altos costos y regulaciones complejas.
El aumento de trámites y la falta de liquidez han llevado a la suspensión de obras que antes dinamizaban la economía local, afectando a empresas medianas y pequeñas.
La caída en la demanda ha obligado a las constructoras a reducir personal y operar solo con los recursos necesarios para cubrir salarios.
Dependiendo del tamaño de la empresa, la actividad se ha reducido entre un 60 y 80%, y muchas operan únicamente para pagar a sus empleados.
Los nuevos requisitos en transporte, seguridad y certificaciones elevan los costos de operación sin que los clientes estén dispuestos a cubrirlos.





