Tijuana, Baja California, 13 de mayo de 2026.- El Instituto Nacional Electoral (INE) en Baja California prepara el inicio del proceso electoral concurrente para este septiembre, enfrentando un panorama crítico de participación ciudadana. Pablo Sergio Aispuro Cárdenas, vocal ejecutivo de la junta local, confirmó que la entidad se mantiene en los niveles más bajos de votación a nivel nacional, con un abstencionismo que supera la mitad del padrón electoral vigente.
Un proceso marcado por la austeridad
A pesar de que el calendario electoral inicia formalmente en cuatro meses, el contexto presupuestal representa un desafío logístico para las autoridades. Aispuro Cárdenas señaló que, aunque las reglas del juego democrático se mantienen consistentes con procesos anteriores, la operatividad deberá ajustarse a las limitaciones financieras actuales. No obstante, la estructura técnica del INE garantiza que el voto ciudadano será respetado y contabilizado con precisión en los comicios que culminarán en 2027.
Instalación de consejos y logística en diciembre
La maquinaria electoral entrará en su fase operativa más intensa a finales de año. Según el delegado, se espera la transformación de las 300 juntas distritales en consejos operativos, sumando los 32 consejos locales en todo el país. Esta estructura es la que permite la capacitación de los ciudadanos que fungirán como funcionarios de casilla y la ubicación estratégica de los centros de votación en las colonias con mayor densidad poblacional.
“Baja California está en el sótano de la participación electoral de la ciudadanía. Es decir, todavía estamos hablando de que ni siquiera llegamos al promedio del 50% cuando el país ya está en el 62 o 63%”.
Estrategia para incentivar el voto joven
Para revertir la apatía histórica en el estado, el INE buscará alianzas estratégicas con universidades y centros de educación superior. El objetivo es que los nuevos votantes y los ciudadanos con domicilio fijo en la región asuman su corresponsabilidad política. La meta es elevar el porcentaje de participación por encima del 47% registrado en periodos ordinarios, vinculando la decisión en las urnas con la calidad de los servicios y la gobernanza local.
Impacto para la ciudadanía
Para el habitante de Tijuana y el resto del estado, una baja participación significa que una minoría decide el rumbo de los recursos públicos y las políticas de seguridad. El fortalecimiento de la legitimidad gubernamental depende directamente de que el ciudadano acuda a las urnas. La instalación de aproximadamente 5,600 casillas en el estado busca facilitar que ninguna persona se quede sin ejercer su derecho por motivos de distancia o logística.
“A mayor participación, mayor legitimidad de los gobiernos”.
Próximos pasos
- Septiembre 2026: Inicio oficial del proceso electoral.
- Diciembre 2026: Instalación del Consejo General y consejos locales.
- Primer trimestre 2027: Inicio de capacitación a ciudadanos seleccionados para las mesas de casilla.





