Ciudad de México, 04 de mayo de 2026.- La consolidación del proyecto educativo del gobierno federal en la frontera norte se formalizó mediante una agenda de trabajo entre la senadora Julieta Ramírez y la SEP, marcando el inicio de una fase de expansión que busca alinear las políticas estatales con la narrativa de “pilares de administración” de la presidencia de Claudia Sheinbaum.
Alineación política y tiempos legislativos
Esta reunión ocurre en un momento coyuntural donde el estado de Baja California requiere de una gestión directa ante la Federación para garantizar que las promesas de campaña de 2024 se traduzcan en infraestructura real para 2026. La figura de Julieta Ramírez, vinculada estrechamente al partido en el poder (Morena), actúa como el enlace necesario para asegurar que la “nueva escuela mexicana” tenga un aterrizaje financiero efectivo en una entidad que sufre por la presión demográfica y la migración constante.
El reto de la Universidad Intercultural
El énfasis en la Universidad Intercultural no es casual. Este modelo educativo es una de las apuestas de la administración federal para reducir la brecha de desigualdad en comunidades indígenas y asentamientos de jornaleros. Al posicionar este tema en la mesa de Mario Delgado, la representación bajacaliforniana busca asegurar que el estado no sea relegado en la distribución de programas federales que, tradicionalmente, suelen concentrarse en el sur del país.





