Tijuana, Baja California, 4 de mayo de 2026.- Apenas el 20 por ciento de las casi 130 mil llamadas recibidas al número de emergencias 9-1-1 en Tijuana durante el primer trimestre del año fueron incidentes reales. Esta estadística revela una crisis en el uso del sistema, donde la gran mayoría de los reportes activan protocolos innecesarios que distraen a las corporaciones de seguridad y rescate de emergencias auténticas.
Impacto en la operatividad de emergencias
Roberto Quijano, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, informó que más del 65 por ciento de los reportes registrados fueron confirmados como falsos. El resto del volumen de llamadas consistió en comunicaciones incompletas o que fueron abandonadas por el usuario antes de ser atendidas, lo que genera una carga administrativa y operativa crítica para los despachadores del C4.
Desperdicio de recursos públicos
La saturación del sistema por reportes inexistentes genera una presión considerable sobre los servicios de atención. Quijano explicó que cada llamada de este tipo activa protocolos que involucran a la Policía Municipal, Bomberos y servicios médicos. Esta movilización innecesaria de recursos tecnológicos y humanos representa un gasto significativo para el erario y, lo más grave, resta capacidad de respuesta inmediata para situaciones donde la vida de un ciudadano corre peligro.
Propuesta de sanciones severas
Ante este panorama, el representante ciudadano llamó a establecer sanciones más severas para quienes hagan uso indebido del número de emergencias. Recordó que las autoridades estatales ya cuentan con mecanismos de monitoreo avanzados que permiten rastrear el origen de las llamadas y verificar su autenticidad, facilitando la identificación de los responsables de estas conductas.
El rol de los padres de familia
El Consejo Ciudadano identificó que la mayoría de las llamadas falsas son realizadas por menores de edad. Por ello, se enfatizó la importancia de que los padres de familia fortalezcan la concientización en el hogar sobre el uso responsable del 9-1-1. Se espera que, mediante campañas educativas y la aplicación de multas, el porcentaje de llamadas reales aumente en el segundo trimestre para optimizar el tiempo de respuesta en Tijuana.





