Tijuana, Baja California, 3 de abril de 2026.- La Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California ejecutó la detención de varios agentes de la Policía Municipal presuntamente vinculados con grupos criminales, como resultado del despliegue estratégico denominado “Operativo Alba”. Estas acciones, encabezadas por la fiscal María Elena Andrade Ramírez, tienen como objetivo principal la depuración de las corporaciones de seguridad en los municipios de Ensenada, Tecate y Mexicali.
Infiltración en corporaciones locales
De acuerdo con la información proporcionada por la fiscal general, las intervenciones se realizaron tras detectar condiciones que obstaculizaban diversas investigaciones de alto impacto. La infiltración de la delincuencia organizada dentro de las filas policiales representaba un riesgo crítico para la operatividad de la institución, comprometiendo la efectividad de las órdenes de aprehensión y los cateos.
Andrade Ramírez explicó que algunos elementos en activo facilitaban actividades delictivas mediante labores de vigilancia, conocidas coloquialmente como “halconeo”, o incluso mediante la apertura de rutas para el trasiego o movilización de grupos armados. Esta colusión permitía a los criminales anticiparse a los operativos de las autoridades estatales y federales.
Recuperación de la confianza institucional
El Operativo Alba se presenta como una estrategia de alto impacto enfocada en recuperar la confianza de la ciudadanía y fortalecer el desempeño de las fuerzas de seguridad en la región. La fiscalía señaló que no se tolerará la presencia de agentes que sirvan a intereses ajenos a la justicia y que la depuración será un proceso continuo para sanear las instituciones desde su interior.
Objetivos pendientes y seguimiento
La funcionaria añadió que el Operativo Alba continuará en marcha durante las próximas semanas, debido a que las investigaciones han permitido identificar entre 15 y 18 objetivos adicionales relacionados con estas redes de corrupción policial. Se espera que en los próximos días se realicen más capturas conforme avancen los procesos judiciales derivados de las carpetas de investigación vigentes.
El fin último de estas acciones es consolidar corporaciones más confiables y garantizar mejores condiciones de seguridad para la población en Baja California, eliminando los enlaces que permiten al crimen organizado operar bajo el amparo de uniformes oficiales.





