Tijuana, 26 de febrero de 2026.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal exhortó en Tijuana a madres, padres y tutores a fortalecer la comunicación con sus hijas e hijos como medida preventiva para evitar que jóvenes se involucren en actividades que vulneren su integridad.
La dependencia municipal subrayó que el diálogo oportuno puede marcar una diferencia significativa en la vida de niñas, niños y adolescentes, especialmente en contextos donde pueden enfrentar situaciones de riesgo.
Comunicación como herramienta de prevención
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM) destacó que fomentar relaciones basadas en la confianza permite identificar señales de alerta y reconocer momentos clave para iniciar conversaciones importantes.
Espacios cotidianos como el trayecto a la escuela, la hora de la comida o antes de dormir pueden convertirse en oportunidades valiosas para escuchar y orientar. La autoridad recomendó aprovechar estos momentos para generar cercanía sin que los menores se sientan presionados.
Escuchar sin juzgar
La SSPCM enfatizó que es fundamental que niñas, niños y adolescentes se sientan escuchados sin ser juzgados. De esta manera, podrán expresar con mayor libertad si enfrentan situaciones como bullying, acoso u otros problemas que afecten su bienestar.
Un diálogo abierto y respetuoso fortalece la confianza y reduce riesgos, al permitir que madres y padres detecten a tiempo posibles cambios de conducta o dificultades en el entorno escolar y social.
Acuerdos familiares y límites claros
Además del diálogo, la dependencia recomendó establecer acuerdos familiares sobre seguridad, límites y confianza. Esto facilita identificar comportamientos inusuales que requieran atención inmediata.
La comunicación, señaló la autoridad, es una herramienta de protección que contribuye a la tranquilidad de las familias y al fortalecimiento del entorno escolar.
Preguntas que abren la puerta al diálogo
Como parte de las recomendaciones, la SSPCM sugirió iniciar conversaciones con preguntas sencillas pero significativas, como: “¿Cómo te fue hoy?”, “¿Hubo algo que te hizo sentir incómodo o incómoda?” o “¿Con quién convives en la escuela?”.
Estas interrogantes pueden ofrecer información clave para acercarse a la vida cotidiana de los menores e involucrarse de manera respetuosa.





