Tijuana, Baja California, 28 de abril de 2026.- El sector agrícola de Baja California se encuentra en estado de alerta ante la posibilidad de que Estados Unidos imponga nuevos aranceles a la fresa fresca y procesada a partir del próximo mes de junio. Esta medida, impulsada bajo políticas de proteccionismo comercial y denuncias de dumping, amenaza con replicar las crisis económicas y laborales que ya han devastado a otras industrias clave en la región, como la del atún y el jitomate.
Amenaza inminente al sector fresero
Sol Merino Cuevas, secretaria general de Sindicatos Unidos México Moderno, advirtió que una resolución desfavorable en junio ampliaría el alcance de las restricciones comerciales a los productos agrícolas del sur del estado. La dirigente señaló que el incremento de aranceles reduciría drásticamente la competitividad de la fresa bajacaliforniana en el mercado estadounidense, poniendo en riesgo la estabilidad de miles de trabajadores que dependen directamente de este cultivo para su sustento.
El antecedente del atún y el jitomate
La preocupación del gremio se sustenta en experiencias previas con consecuencias permanentes. Merino Cuevas recordó que el sector atunero perdió aproximadamente 30 mil empleos tras denuncias en Estados Unidos que afectaron específicamente a Baja California. Este golpe provocó la salida de empresas y una recuperación laboral que, incluso años después, no ha logrado concretarse. Un escenario similar enfrentó el jitomate, donde el aumento de impuestos a la exportación obligó a diversos campos agrícolas a abandonar el cultivo ante la falta de viabilidad financiera.
Fuga de industria manufacturera
El impacto del proteccionismo no se limita al campo. Según la representante sindical, industrias dedicadas a la fabricación de chasis y cajas de tráiler también han enfrentado incrementos arancelarios. Esta presión ha motivado a diversas empresas a reubicar sus líneas de producción hacia territorio estadounidense, lo que se traduce en una pérdida directa de plazas laborales en la entidad y una erosión de la infraestructura industrial local.
Impacto futuro y defensa comercial
Se espera que los resultados de la resolución de junio marquen un precedente para la revisión del tratado comercial vigente. El sector laboral exige que el gobierno mexicano tome una postura firme en las mesas de negociación para frenar la imposición de barreras que, aseguran, están diseñadas para desplazar a la producción mexicana y desmantelar el mercado de exportación de Baja California.





