Tijuana, Baja California, 19 de abril de 2026.- Familias en Tijuana enfrentan un incremento del 20% en su gasto mensual promedio en comparación con el inicio de año, derivado de un fenómeno económico conocido como estanflación. Esta situación, que combina un estancamiento en la actividad productiva con una inflación persistente, ha impactado directamente el poder adquisitivo en la región fronteriza, neutralizando incluso los recientes ajustes al salario mínimo.
El fenómeno de la estanflación en la frontera
De acuerdo con análisis académicos, la ciudad atraviesa un entorno donde los precios de bienes y servicios básicos continúan al alza, mientras que la creación de nuevos empleos ha comenzado a desacelerarse. Esta mezcla de factores genera una presión financiera inédita en los hogares locales, especialmente en aquellos que dependen de ingresos fijos y que han visto cómo el costo de vida supera sus capacidades de planificación mensual.
Pérdida del poder adquisitivo
Alfredo Valadez García, investigador de la CETYS Universidad, explicó que la inflación actual ha neutralizado los beneficios de los incrementos salariales previos. “La inflación ha neutralizado los incrementos al salario mínimo, provocando una pérdida sostenida del poder adquisitivo en lo que va del año”, detalló el académico. Según el experto, aunque las cifras oficiales marcan promedios generales, en la práctica el aumento real para muchas familias rebasa el 20% dependiendo de sus patrones de consumo.
Desigualdad y política monetaria
A pesar de las estrategias implementadas por el Banco de México para contener la escalada de precios, los resultados no han sido suficientes para proteger a los sectores más vulnerables. Valadez García indicó que esta coyuntura ha profundizado la desigualdad social, ya que los hogares con menores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos a productos básicos que han sufrido los incrementos más severos, perdiendo capacidad de ahorro o inversión.
Qué sigue para la economía local
El panorama para el cierre del semestre sugiere un mercado laboral más competitivo y restrictivo. Se advierte que la percepción histórica de Tijuana como una ciudad de empleo garantizado está cambiando, debido a la reducción de vacantes disponibles. Los expertos recomiendan a la población priorizar gastos esenciales y buscar mecanismos de ahorro ante un entorno económico que se prevé adverso en el corto plazo.





