Tijuana, 27 de febrero de 2026.- La propuesta de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales podría generar un estancamiento económico y corporativo en México, afirmó en Baja California el abogado fiscalista Adolfo Solís Farías.
El especialista emitió su postura durante el foro mensual del Colegio de Contadores Públicos de Baja California, donde analizó las implicaciones financieras y productivas de la iniciativa.
Costos adicionales para empresas
Solís Farías explicó que disminuir ocho horas por trabajador implicaría la contratación de personal adicional para cubrir la operación habitual.
“Al momento que tú estancas a una empresa al exigirle que contrates más personas para cubrir un déficit de ocho horas por cada persona que trabaja, en ese momento se genera un estancamiento social”, advirtió.
Según su análisis, esta duplicidad de plazas afectaría la planeación financiera y limitaría la capacidad de inversión en innovación.
Efecto en competitividad
El abogado sostuvo que la economía mexicana depende en gran medida de la manufactura y la mano de obra. “Nuestras empresas lamentablemente son manufactureras”, afirmó, al subrayar que un ajuste de esta magnitud impactaría directamente en la competitividad.
Añadió que muchas compañías no cuentan con el nivel de automatización de economías más tecnificadas, lo que complicaría absorber el cambio sin afectar su productividad.
Riesgo a largo plazo
Finalmente, el fiscalista señaló que la medida podría derivar en un “letargo económico, un letargo corporativo, un letargo laboral”, al debilitar la capacidad de expansión y desarrollo empresarial.
Desde su perspectiva, la discusión debe centrarse en el equilibrio entre bienestar laboral y sostenibilidad económica, considerando las particularidades del mercado nacional.





