Tijuana, 04 de diciembre de 2025.- Para distintas personas empleadas en la ciudad, el aumento del 5% al salario mínimo no representa una mejora real en su bolsillo.
Karina Reyes, recepcionista en una empresa local, señaló que el ajuste queda rebasado por el monto que se descuenta vía ISR, que en su caso supera lo que gana en un día de trabajo.
Recordó que incrementos previos apenas se reflejaron en su paga, mientras que la retención fiscal aumentó en múltiplos mucho mayores.
Anticipa que para 2026 su retención podría acercarse a los 900 pesos, una carga que neutraliza cualquier beneficio salarial.
Aunque conoce el argumento de que los impuestos financian servicios públicos, considera que estos no corresponden con lo que se retiene, sobre todo en zonas con visibles carencias urbanas.
Planteó que el Congreso debería revisar el esquema del ISR para evitar que la carga fiscal supere un día de salario y que los incrementos realmente se sientan en el bolsillo.





