Tijuana, 16 de enero de 2026.- La mortandad de peces registrada en el vaso de la presa Abelardo L. Rodríguez no puede atribuirse únicamente a un cambio de temperatura y tampoco resulta un hecho sorpresivo, debido a la presencia de múltiples derrames de aguas residuales a cielo abierto en la ciudad, advirtieron especialistas.
De acuerdo con los análisis, los niveles de oxígeno disuelto en el cuerpo de agua son extremadamente bajos, lo que vuelve inviable la vida acuática y apunta a un problema estructural más complejo que factores climáticos temporales.
Carmelo Zavala, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental, explicó que las concentraciones de oxígeno disuelto detectadas a distintas profundidades son insuficientes para sostener peces y otros organismos acuáticos, situación que suele estar relacionada con una alta carga orgánica.
Detalló que los microorganismos encargados de descomponer esta materia consumen el oxígeno disponible, provocando la muerte de la fauna y generando un ciclo de descomposición que agrava la contaminación. Añadió que el perímetro del vaso requiere una inspección exhaustiva, ya que existen reportes vecinales sobre descargas de aguas residuales no tratadas provenientes de diversos fraccionamientos.





