Tijuana, Baja California, 14 de mayo de 2026.- Familiares de Juan Valle Guzmán y Rocío González Hernández se manifestaron este jueves a las afueras de los juzgados de La Mesa para exigir avances reales en el proceso penal contra Nailea “N”. A casi cinco años del trágico incendio en la Vía Rápida Oriente, los deudos denunciaron que el caso parece haber quedado en el olvido para las autoridades, enfrentando constantes aplazamientos que han postergado el cierre de este capítulo judicial.
Tácticas dilatorias retrasan la sentencia
Udelia Valles Guzmán, hermana de Juan, explicó que la audiencia programada para este mediodía representa un intento de reanudar un juicio que ha sido suspendido sistemáticamente. Una de las tácticas mencionadas fue el cambio de abogado defensor por parte de la acusada “de último minuto”, una maniobra que obligó a un nuevo retraso previamente. La familia acudió con la esperanza de que la etapa de declaraciones finalmente arroje resultados contundentes contra la señalada como responsable.
Una lucha que ha costado vidas
El desgaste de buscar justicia ha cobrado una factura física y emocional irreparable para los Valle Guzmán. Udelia recordó que otro de sus hermanos, quien lideró la batalla legal durante años, falleció en 2024 debido al agotamiento derivado del seguimiento del caso. “Fue mucho sacrificio de él por buscar justicia”, lamentó la mujer, subrayando que la impunidad no solo afecta a los fallecidos directos, sino que consume la salud de quienes quedan vivos.
Secuelas permanentes en menores sobrevivientes
Margarita Guzmán, madre de Juan, compartió el doloroso presente de los nietos que sobrevivieron al fuego. Dos menores de edad aún lidian con quemaduras severas en rostro y orejas, lesiones que les impiden llevar una vida tranquila. El accidente ocurrió cuando ocho integrantes de la familia esperaban en la fila para cruzar a Estados Unidos y fueron impactados, provocando que la camioneta se encendiera en segundos.
Seguimiento del proceso judicial
La audiencia se encuentra actualmente en el desahogo de testimonios. Se espera que, tras estas declaraciones, el juez determine si existen elementos suficientes para pasar a la etapa de sentencia. La comunidad de Tijuana sigue de cerca este caso, que se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la negligencia al volante y la burocracia judicial.





