Playas de Rosarito, Baja California, 27 de abril de 2026.- La administración municipal de Playas de Rosarito ha puesto bajo la lupa las recientes conductas disruptivas en escuelas de la localidad. La alcaldesa Rocío Adame Muñoz hizo un llamado urgente a los padres de familia para que no pierdan de vista a sus hijos, especialmente en lo que respecta al uso de herramientas digitales, tras detectarse amenazas escritas en diversos planteles educativos.
Declaraciones de la autoridad municipal
La mandataria estatal enfatizó que el acceso ilimitado a información en la red está influyendo en que los jóvenes repliquen conductas nocivas. Durante un evento con la comunidad escolar, Adame subrayó que poner mensajes de amenaza en los baños de las instituciones no es un acto de rebeldía juvenil sin importancia, sino una transgresión que puede derivar en procesos legales y afectar permanentemente el historial de los estudiantes involucrados.
Supervisión familiar como estrategia
“Hay que estar muy pendientes de lo que están mirando los muchachos”, urgió la alcaldesa a los tutores presentes. El gobierno local sostiene que la prevención del delito comienza con el acompañamiento en casa, evitando que la curiosidad digital se transforme en acciones que vulneren la paz de los centros educativos en colonias como Primo Tapia o la Zona Centro. Se destacó que el anonimato que buscan los jóvenes al escribir en los baños no impide que se realicen investigaciones.
Honor y disciplina en las aulas
Frente a este panorama, las autoridades municipales promueven el fortalecimiento de actividades que fomenten la disciplina, como las bandas de guerra. Rocío Adame contrastó estas actitudes positivas con la “tentación” de delinquir, señalando que portar el uniforme escolar conlleva una responsabilidad hacia la dignidad del pueblo. La labor de los docentes fue reconocida como fundamental para detectar estos focos rojos y actuar antes de que las amenazas pasen a la realidad.
Próximos pasos en seguridad escolar
La estrategia a seguir contempla un monitoreo más riguroso y la colaboración entre padres, maestros y seguridad pública. Se espera que, mediante la concientización sobre las implicaciones legales de estos actos, disminuyan los incidentes de intimidación escolar, garantizando que el desarrollo educativo en la zona costa de Baja California no se vea interrumpido por falsas alarmas o conductas delictivas.





