Tijuana, Baja California, 19 de marzo de 2026.- El cuerpo del padre José Luis Rodríguez de Anda fue localizado sin vida el mediodía del pasado 8 de marzo en un domicilio de la colonia Madero Sur, confirmaron autoridades de la Agencia Estatal de Investigación. El hallazgo ocurrió tras varios días de búsqueda intensiva por parte de la comunidad religiosa y familiares, quienes habían reportado su no localización en la ciudad.
Detalles del hallazgo ministerial
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades locales, el descubrimiento se registró alrededor de las 12:20 horas en una vivienda ubicada sobre la calle Jalisco. Los agentes investigadores ingresaron a una de las habitaciones del inmueble, donde localizaron al clérigo sin signos vitales sobre una cama. La zona fue resguardada para permitir las diligencias correspondientes por parte de los servicios periciales.
Ausencia de huellas de violencia
Tras realizar la inspección ocular en el sitio, los agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) establecieron de forma preliminar que el cuerpo no presentaba huellas de violencia ni indicios de agresión física visible. Debido a esta situación, la causa del fallecimiento ha quedado registrada legalmente como “muerte a determinar”, a la espera de los resultados de la necropsia de ley que dicte el Servicio Médico Forense.
El legado en la Pastoral de la Salud
La noticia ha causado una profunda consternación entre los feligreses de Tijuana, donde el padre Rodríguez de Anda era ampliamente reconocido por su labor en la Pastoral de la Salud. Miembros de la comunidad parroquial destacaron su trayectoria dedicada al acompañamiento espiritual de personas enfermas y sectores vulnerables, siendo un referente de servicio social en diversas zonas de la ciudad y el estado.
Seguimiento y esclarecimiento
Pese a que se tenía conocimiento de que el sacerdote enfrentaba diversos problemas de salud previos, la Arquidiócesis de Tijuana ha solicitado formalmente a la Fiscalía una investigación profunda. El objetivo de esta petición es esclarecer plenamente las circunstancias del deceso para brindar certeza a la comunidad católica y evitar cualquier especulación sobre las causas finales de su partida.





