Tijuana, Baja California, 5 de marzo de 2026.- La presidenta de Coparmex Tijuana, Elisa Ibáñez Aldana, denunció que los incrementos al salario mínimo en la frontera norte no están llegando íntegros a los trabajadores. Debido a un esquema fiscal que no reconoce las particularidades de la región, una parte considerable del aumento es absorbida por el Impuesto Sobre la Renta (ISR), diluyendo el beneficio social esperado.
El salario mínimo atrapado en el “quinto sector”
Ibáñez Aldana explicó que, al ser el salario fronterizo más elevado que en el resto del país, los trabajadores entran automáticamente en rangos de retención de impuestos más altos. Al no existir un subsidio al empleo que amortigüe este impacto, el trabajador recibe menos dinero en efectivo del que sugiere el decreto oficial.
“Nuestro salario fronterizo no tiene subsidio al empleo y en esas tablas y tarifas de ISR se va hasta el quinto sector… No les llega al bolsillo de los empleados porque se diluyen impuestos”, puntualizó la líder empresarial.
Un mecanismo con fines recaudatorios
Para la Coparmex, la política salarial actual ha tomado un rumbo inesperado. En lugar de fortalecer exclusivamente el poder de compra de las familias, la estructura de las tarifas fiscales vigentes está beneficiando principalmente a las arcas del gobierno.
“El aumento al salario en las fronteras se ha convertido en un tema recaudatorio. Necesitamos un sistema fiscal acorde para los salarios fronterizos”, sentenció Ibáñez.
Exigencia de justicia social
La dirigente subrayó que el problema debe ser atendido con urgencia bajo una perspectiva social, ya que los empleados de la zona costa enfrentan costos de vida más altos que no se compensan si el fisco retiene los incrementos.
Impacto proyectivo: De no ajustarse las tablas del ISR para la zona fronteriza, el sector patronal anticipa que futuros aumentos salariales seguirán perdiendo eficacia, generando frustración laboral y presión inflacionaria local.





