Tijuana, 11 de febrero de 2026.– Los incidentes relacionados con estudiantes que portan armas en planteles educativos deben analizarse como parte de un entorno de violencia que se origina principalmente en el ámbito adulto, señaló Marcela Iturralde Camacho, subdirectora del Hospital de Salud Mental.
La especialista explicó que casos recientes, como el registrado en el Cecyte El Florido, reflejan problemáticas que comienzan en el hogar y posteriormente se trasladan al entorno escolar, donde se manifiestan mediante conductas agresivas.
Indicó que niñas, niños y adolescentes no deben considerarse los únicos responsables, ya que forman parte de dinámicas sociales y familiares donde la violencia se reproduce en diferentes niveles.
Añadió que la normalización de conductas violentas dentro del núcleo familiar favorece que estos comportamientos escalen y se expresen dentro de las aulas.
Asimismo, subrayó que las instituciones también tienen responsabilidad cuando no se interviene de manera oportuna ante señales de alerta, y destacó que el estigma en torno a la salud mental dificulta la prevención, por lo que llamó a fortalecer la sensibilización y la atención temprana.





