(Baja California, 29 de enero de 2026.- La inauguración de un nuevo tramo del viaducto elevado en Tijuana debe ser el punto de partida para una revisión profunda de los problemas de movilidad en las zonas con mayor saturación vehicular, advirtieron activistas en temas urbanos.
De acuerdo con los señalamientos, Tijuana concentra el 52 por ciento de la población total de Baja California, lo que genera una presión constante sobre su infraestructura vial y evidencia rezagos históricos en planeación y desarrollo urbano.
Alberto Saldoval, presidente de Alianza Civil, destacó que, pese a la relevancia estratégica de Tijuana dentro de la región binacional, la ciudad no cuenta con infraestructura acorde a su importancia económica y poblacional.
Indicó que la cercanía con San Diego hace más visibles las deficiencias en movilidad y planeación, aun cuando Baja California y California conforman una de las regiones económicas más importantes del mundo.
El activista consideró que proyectos como el viaducto elevado deben replicarse en corredores críticos como la 5 y 10, Santa Fe y otras vialidades con alta carga vehicular, insistiendo en la necesidad de proyectos integrales y no acciones aisladas.





