Tijuana, 20 de enero de 2026.- La estabilidad que ha mantenido el peso mexicano durante el último año ha generado beneficios directos para el consumo interno y para las empresas importadoras, al mejorar la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población, de acuerdo con especialistas.
Este comportamiento ha permitido que los productos de origen extranjero resulten más accesibles, considerando que una parte importante de los bienes que se consumen en el país son importados, lo que se traduce en un mayor bienestar para los consumidores.
Carlos Leos Martínez, tesorero de la Cámara Nacional de Comercio en Tijuana, explicó que un peso fuerte favorece a la mayoría de los mexicanos al abaratar las importaciones y fortalecer el poder de compra.
No obstante, advirtió que este escenario no beneficia de la misma forma a los sectores productivos orientados a la exportación, ya que un tipo de cambio bajo encarece los productos mexicanos en el exterior y afecta a la maquila y a la industria nacional. Señaló que un “superpeso” tampoco resulta ideal, por lo que consideró más conveniente un tipo de cambio estable dentro de un rango moderado. Añadió que, pese a los ajustes tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos hace un año, el peso ha mostrado una recuperación sostenida y se prevé que 2026 transcurra sin sobresaltos cambiarios relevantes.





