Tijuana, 22 de diciembre de 2025.- El homicidio de Carlos Manzo marcó un antes y un después en la percepción social sobre la seguridad y el respeto a los derechos ciudadanos, sostuvo Dulce Valdez, ex presidenta municipal del PRI en Tijuana.
A su juicio, el caso dejó al descubierto una falta de apertura gubernamental hacia quienes cuestionan la narrativa oficial en materia de seguridad, generando un entorno de descalificación hacia voces críticas y movimientos independientes.
Valdez señaló que el mensaje implícito es que la inconformidad resulta incómoda para el poder, lo que deriva en intentos por desacreditar o minimizar las exigencias sociales, en lugar de atenderlas de fondo.
Indicó que tras el asesinato, distintos colectivos se han movilizado para exigir cambios reales, al considerar que la violencia sigue afectando la vida cotidiana sin respuestas efectivas por parte de las autoridades.
Finalmente, criticó declaraciones del senador Gerardo Fernández Noroña, al considerar que reflejan una visión excluyente y agresiva del ejercicio del poder, que limita la pluralidad y el derecho a disentir.





