Tijuana, 18 de diciembre de 2025.- Tijuana comienza a mirar hacia la naturaleza como aliada para enfrentar problemas históricos de suelo y agua. A través de proyectos de infraestructura verde, se están implementando soluciones que permiten controlar escurrimientos, fortalecer terrenos y disminuir afectaciones durante la temporada de lluvias.
Africa Arreola, directora de Red, unidad de infraestructura verde de Nación Verde, explicó que estas acciones se desarrollan tanto en espacios habitacionales como industriales, donde el paisajismo funcional se convierte en una herramienta clave para prevenir encharcamientos, deslaves y pérdida de suelo.
Uno de los ejes centrales de estos proyectos es el uso de plantas nativas, especies adaptadas al clima de la región que requieren poco mantenimiento y contribuyen a fijar la tierra, favorecer la infiltración del agua y conservar la salud del suelo sin un alto consumo de recursos.
En áreas con mayor vulnerabilidad, detalló, se incorporan tecnologías como geoseldas para estabilizar taludes, así como mulch, un recubrimiento orgánico que protege la superficie del suelo, conserva la humedad y evita su degradación.
Arreola señaló que la infraestructura verde no solo ayuda a mitigar riesgos ambientales, sino que también transforma el paisaje urbano y abre la puerta a ciudades más resilientes, donde el desarrollo y el entorno natural pueden coexistir en beneficio de la población.





