Tijuana.- El servicio de radiología del Hospital General enfrenta una situación crítica al atender únicamente con una unidad portátil, capaz de cubrir a unos 50 pacientes por turno.
La sala principal, instalada hace 15 años, permanece inoperante debido a la falta de mantenimiento, limitando significativamente la capacidad de atención del área.
Según el radiólogo Víctor Bustamante, el equipo principal está obsoleto y presenta fallas constantes, lo que obliga al personal a improvisar soluciones para mantener el servicio activo.
La unidad portátil, diseñada para casos individuales, se ha convertido en la única herramienta disponible para cubrir la demanda diaria.
El sistema principal opera a menos del 20% de su capacidad, obligando al personal a realizar ajustes fuera de sus horarios para evitar la suspensión del servicio.
Además, la sobrecarga aumenta por la canalización de pacientes de otros hospitales, saturando aún más la capacidad del área y acumulando estudios pendientes de atención.





