Tijuana, Baja California, 9 de abril de 2026.- La agresión con una sustancia química contra un estudiante en la colonia Libertad ha puesto bajo la lupa los entornos de violencia que influyen en la juventud tijuanense. Personal del Centro de Integración Juvenil (CIJ) advirtió que estos actos reflejan una crisis de convivencia alimentada por factores de riesgo tanto en el mundo real como en las redes sociales.
Violencia aprendida y digital
La directora del CIJ, Idalia Vázquez, fue enfática al señalar que las agresiones físicas registradas en planteles como la Secundaria Leyes de la Reforma son conductas que los adolescentes aprenden y reproducen. La intensificación de la violencia en plataformas digitales ha creado un escenario donde los jóvenes se ven expuestos a contenidos que desensibilizan su percepción del daño ajeno, complicando la labor educativa de los docentes.
Reacción de la comunidad educativa
El uso de sosa cáustica en un altercado estudiantil generó una ola de preocupación entre padres de familia y autoridades de la colonia Libertad. Este tipo de incidentes obliga a replantear la seguridad y la vigilancia de las sustancias que ingresan a los planteles, pero sobre todo, a trabajar en la salud mental de quienes cometen estas agresiones como una forma de expresión o pertenencia a grupos digitales.
Hacia un bienestar emocional sólido
Para combatir esta problemática de raíz, el personal especializado del CIJ propone un enfoque preventivo que fortalezca el bienestar emocional. Vázquez subrayó que se requiere un compromiso total de los padres de familia, quienes son el primer filtro contra la violencia aprendida. El trabajo conjunto entre el sector salud, educativo y administrativo es fundamental para identificar a tiempo a los jóvenes en riesgo antes de que ocurran tragedias.
Futuro de la prevención escolar
El seguimiento del caso en la colonia Libertad servirá como base para implementar programas piloto de cultura de paz en la zona. Se busca que, mediante la atención integral, se reduzcan los factores de riesgo y se brinden herramientas a los adolescentes para gestionar sus emociones de manera saludable, alejándolos de la influencia nociva de las redes sociales.





