Tijuana, 15 de febrero de 2026.- La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales podría no traducirse en un descanso real para los trabajadores, advirtió Gilberto Martínez Quintero, especialista en derecho laboral.
Explicó que aunque la reforma plantea disminuir de 48 a 40 horas, se permitirá distribuirlas en seis días y ampliar el límite de horas extras pagadas al doble de nueve a doce.
Indicó que además se mantienen horas adicionales pagadas al triple, lo que en conjunto podría elevar la carga semanal por encima de las 50 horas efectivas.
Señaló que este esquema implicará un mayor costo de nómina para los empleadores, pero no necesariamente garantizará más tiempo de reposo para los empleados.
Consideró que si el objetivo era asegurar una jornada máxima de 40 horas, debió restringirse el uso del tiempo extraordinario en lugar de ampliarlo.
Finalmente, llamó a los trabajadores a revisar a detalle el contenido de la reforma aprobada por el Congreso de la Unión para conocer su verdadero alcance.





