Tijuana, 05 de noviembre de 2025.- Aunque avanzan proyectos como la planta desaladora y nuevas obras hidráulicas, Baja California seguirá enfrentando un alto nivel de estrés hídrico si no se adoptan políticas efectivas de ahorro y reúso del agua.
El vicepresidente de la Asociación Mexicana de Hidráulica en el estado, Eduardo Antonio Sánchez Castro, explicó que la dependencia casi total del río Colorado deja a la entidad en vulnerabilidad extrema.
Precisó que, en caso de interrumpirse el suministro desde Estados Unidos, el estado tendría menos del cinco por ciento del agua necesaria para abastecer a la población.
Advirtió que la desaladora no será suficiente para cubrir la demanda creciente en la zona costa y que se requiere fortalecer la cultura de uso racional y tratamiento de aguas residuales.
Subrayó que el desarrollo urbano en Tijuana y Ensenada incrementa la presión sobre los recursos, por lo que urge equilibrar el consumo entre las ciudades y el Valle de Mexicali.





