Tijuana, 15 de octubre de 2025.- La Secretaría de Protección al Ambiente de Baja California aplica sanciones de hasta un millón de pesos para reforzar la cultura de cumplimiento y resaltar la importancia de las inspecciones ambientales.
Anteriormente, las multas eran bajas y muchas empresas preferían pagar en lugar de regularse, pero ahora se busca generar conciencia sobre la seriedad de las infracciones.
El proceso de inspección requiere procedimientos legales cuidadosos y no puede iniciarse de oficio, lo que retrasa la atención de casos y puede facilitar reincidencias, como la violación de sellos de clausura.
Por primera vez, las multas recaudadas se destinan a un fondo ambiental estatal, que permite reinvertir los recursos en restauración, vigilancia y educación ecológica, consolidando una cultura de responsabilidad ambiental en la entidad.





