Tijuana, Baja California, 13 de junio de 2026.- Los Centros de Desarrollo Comunitario (CDC) de Tijuana registran una afluencia acumulada de 48 mil personas en sus programas de capacitación laboral técnica. La oferta, compuesta por más de 70 asignaturas prácticas, se implementa activamente en zonas prioritarias del municipio para mitigar las condiciones de rezago y ofrecer alternativas inmediatas de ingresos económicos.
Educación técnica con cuotas de recuperación accesibles
La oferta institucional que se imparte en las aulas comunitarias abarca disciplinas de alta demanda en el mercado de servicios local, tales como cultura de belleza, aplicación de uñas, peinados, corte y confección, panadería, repostería y preparación de alimentos. Los cursos cuentan con cuotas de recuperación accesibles, lo que facilita que jefes y jefas de familia adquieran habilidades laborales operativas sin afectar su presupuesto básico.
Espacios de atención integral segura
Adicionalmente a la capacitación laboral técnica, los inmuebles operados por el DIF municipal funcionan como espacios de atención integral para la comunidad. En estos sitios se coordinan actividades culturales, recreativas y deportivas dirigidas principalmente a niñas, niños y adolescentes, lo que favorece su desarrollo integral en entornos seguros alejados de conductas de riesgo en las colonias.
Cobertura geográfica de la asistencia social
Los servicios y talleres se encuentran descentralizados y operan de forma simultánea en edificios comunitarios ubicados en las delegaciones de San Antonio de los Buenos, Presa Este, Cerro Colorado, La Mesa y Otay Centenario. La distribución territorial responde a las necesidades diagnósticas de vulnerabilidad social, permitiendo además que los beneficiarios accedan a consultas psicológicas y atención dental complementaria en el mismo sitio.
Próximos pasos del programa formativo
La red de centros comunitarios prevé ampliar los convenios de colaboración con el sector comercial de Baja California para facilitar la inserción laboral de los egresados de estos cursos. A largo plazo, el fortalecimiento de estas habilidades técnico-productivas busca reducir la dependencia de apoyos asistenciales directos, consolidando comunidades autosuficientes y con mayor estabilidad económica en las regiones periféricas de Tijuana.



