Por Crisstian Villicaña
Tijuana, B.C. 27 de noviembre 2025.- Los robos a las plataformas de PEMEX en el Golfo de México tienen una relación estrecha con los cárteles dedicados a la venta de drogas, los cuales han diversificado sus actividades ilícitas.
En estudios internacionales llaman a este tipo de ataques como piratería, haciendo alusión a los antiguos navegantes que arremetían contra embarcaciones para robarles oro y otros tesoros.
A diferencia de siglos pasados, ahora los ladrones centran sus acciones en apoderarse de bienes como la gasolina, diésel y demás productos derivados del petróleo.
“En México, por ejemplo, los piratas que atacan plataformas petrolíferas mantienen vínculos con carteles de drogas; en el Caribe venezolano, con bandas criminales en tierra. Grandes puertos como Callao, Macapá y Guayaquil, son escenarios donde la colaboración con redes locales de contrabando resulta más evidente”, detalla una investigación de Insight Crime.
Los objetivos van desde barcos petroleros, buques de carga, yates y embarcaciones recreativas. En el Golfo de México las plataformas petrolíferas se han convertido en un blanco habitual.
“El botín, en cambio, suele ser reducido, combustible, motores, provisiones o pescado, y esto marca la diferencia con otras latitudes, donde es común secuestrar tripulaciones para obtener rescates. En América Latina, el éxito radica en la rapidez”, enfatiza el portal especializado en crimen.
Como “huachicoleo” es como se ha nombrado este delito en el país, en el cual han participado funcionarios de distintos niveles, demostrando que las cadenas de corrupción en torno a los combustibles son extensas y con intereses de criminales como de ciertos servidores públicos que buscan enriquecerse de manera ilegal.





