Entre las principales causas que conducen a la pérdida auditiva son: ruidos excesivos, peso bajo al nacer, infecciones crónicas del oído, falta de oxígeno durante el parto, enfermedades infecciosas como la meningitis y rubéola.
La encefalitis, es una inflamación del cerebro que tiene manifestaciones neurológicas, los principales síntomas son fiebre, náuseas, vómitos dolor de cabeza y/o en las articulaciones, así como fatiga o debilidad.