Muertos, pero vivos; tambaleantes, pero inertes. Esto no se acaba hasta que se acaba. Y al final, jugaron como nunca, perdieron como siempre. Perder era seguro; ganar, una remota posibilidad. La oposición no es una opción. Un voto para perdedores es un sufragio perdido.
EL PROFESOR EN EL TONEL DEL CHAVO DEL OCHO, UN VIACRUCIS NEGADO.
LA NOCHE DE LOS NAHUALES
Por Benjamín M. Ramírez
Quizá nadie lo pregunta. Probablemente sí....