Tijuana, 8 de mayo de 2026.- Padres de familia de Baja California manifestaron su rechazo ante el reciente anuncio oficial de adelantar el cierre del ciclo escolar para el próximo 5 de junio. La medida, que modifica el calendario educativo en Baja California, ha generado preocupación entre los tutores debido a la falta de planeación para el cuidado de los menores y el impacto financiero que representa buscar actividades alternativas.
La decisión, anunciada a nivel nacional, tomó por sorpresa a la comunidad escolar de la zona costa. Aura Perea, madre de familia afectada de la secundaria número 32 “Abraham Lincoln”, ubicada en Playas de Rosarito, señaló que el anuncio repentino desajusta las dinámicas laborales de los hogares donde ambos padres trabajan. La ciudadana destacó que, más allá del cuidado físico, le preocupa el tiempo de ocio sin supervisión y la seguridad de los jóvenes que permanecerán solos en sus viviendas mientras los adultos cumplen con sus jornadas laborales.
Para muchas familias en Rosarito, el fin de cursos prematuro implica una carga económica no prevista. “Si los metemos en mi caso de que lo quiera meter alguna actividad, pues me representa otro gasto para mí. Y son tiempos diferentes adaptarme a otro horario, lo cual estoy en desacuerdo”, explicó Perea. La madre de familia cuestionó que se dé prioridad a eventos externos sobre la formación académica, calificando de “pretexto” los argumentos oficiales sobre las condiciones climáticas.
Otro ejemplo es la secundaria número 118, ubicada en el fraccionamiento Santa Fé, en Tijuana, donde manifestaron su rechazo ante la medida federal ya que vulnera la educación, sobre todo a estudiantes que dejarán ese nivel educativo y pasarán a la preparatoria.
Cabe mencionar que, de acuerdo con los canales oficiales, las razones principales para este ajuste son la intensa ola de calor que afecta a la región y la logística relacionada con la Copa Mundial. Este anuncio fue realizado por el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, quien informó que el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) aprobó de forma unánime el cambio por “distintas circunstancias y peticiones”. Para compensar los días perdidos, la autoridad prometió dos semanas de reforzamiento de aprendizaje del 17 al 28 de agosto.
A pesar de la inconformidad, padres de familia reconocen que la medida es irreversible. Señalan que la publicación del video donde aparecen todos los secretarios y secretarias de educación del país respalda la decisión como un “apoyo” nivel federal, lo que deja poco margen para el reclamo. Lo que más aqueja a la comunidad es que la determinación se tomó sin tomarlos en cuenta, enfrentándose a un cambio de calendario que, aunque no comparten, saben que no será modificado pese a las afectaciones en la vida cotidiana de Rosarito.





