Playas de Rosarito, 30 de abril de 2026.- La alcaldesa de Playas de Rosarito, Rocío Adame Muñoz, confirmó la detección de al menos cuatro amenazas dirigidas a planteles escolares en este municipio, sumándose a una tendencia estatal de 42 casos similares en Baja California. Estos incidentes, aunque han resultado ser falsas alarmas, han provocado una movilización crítica de seguridad que distrae recursos operativos en la región.
Despliegue de fuerzas de seguridad
La mandataria local señaló que cada reporte activa protocolos que involucran a corporaciones municipales, estatales y federales. “Sí estamos muy pendientes”, afirmó Adame al explicar que, a pesar de que los reportes carecen de fundamento real, el despliegue es obligatorio, lo que afecta la operatividad preventiva en otras áreas de la ciudad y genera un desgaste innecesario en el sistema de emergencias.
Identificación de presuntos responsables
En cuanto a las investigaciones, la alcaldesa reveló avances significativos en delegaciones específicas del quinto municipio. “Creo que se identificó ya a una personita en Primo Tapia”, adelantó la funcionaria, sugiriendo que las autoridades ya rastrean el origen de los mensajes que han aparecido principalmente mediante letreros colocados en los sanitarios de diversas escuelas de la zona.
Colaboración con planteles educativos
Ante el fenómeno, el Ayuntamiento de Playas de Rosarito busca estrechar la comunicación con los directivos escolares para fortalecer la vigilancia interna. Adame Muñoz enfatizó que estas acciones no son bromas, sino delitos, por lo que instó a los directores a permitir el apoyo de seguridad pública para garantizar la integridad de la comunidad estudiantil y los docentes.
Próximos pasos y sanciones
Las autoridades locales mantendrán una vigilancia estricta en los perímetros escolares y continuarán con las revisiones preventivas en las aulas. Se espera que la identificación de los responsables en delegaciones como Primo Tapia derive en sanciones legales que disuadan la repetición de estas conductas, buscando restablecer la tranquilidad en los centros educativos de Rosarito y Tijuana.





