Tijuana, Baja California, 23 de marzo de 2026.- El reciente fortalecimiento de las prestaciones laborales en México, que incluye el aumento de vacaciones y la reducción de la jornada, carece de un esquema de incentivos que garantice la viabilidad de las microempresas. Durante el foro del Grupo 21, Arturo Méndez Preciado, especialista en derecho laboral, advirtió que la carga financiera de estas reformas recae exclusivamente en los empleadores, lo que podría derivar en un cierre masivo de negocios locales.
El desequilibrio en las políticas laborales
Desde el año 2018, el sistema de gobierno ha priorizado el aspecto social y el bienestar del trabajador, una medida calificada como positiva pero incompleta. Sin embargo, Méndez Preciado señaló que este enfoque no se ha acompañado de mecanismos que impulsen la eficiencia empresarial. “El problema que yo veo, nunca se han preocupado por la productividad. Facilidades fiscales, capacitaciones, tecnología, maquinaria nueva… nada”, enfatizó el asesor durante su exposición ante el grupo especializado.
El costo de la formalidad
La preocupación central radica en quién financia estas nuevas obligaciones. Al no existir incentivos en la ley fiscal o laboral para mejorar la competitividad, las empresas enfrentan costos operativos significativamente más altos. Según el especialista, el incremento de salarios y la reducción de horas de trabajo son pagados íntegramente por la empresa sin recibir ningún apoyo gubernamental que amortigüe el impacto económico, especialmente para quienes operan con recursos limitados.
Riesgo de migración a la informalidad
La falta de equilibrio entre el bienestar social y la productividad empresarial plantea un escenario preocupante a corto y mediano plazo para la economía de Tijuana. El experto advirtió que, ante la imposibilidad de sostener los nuevos gastos, muchas microempresas podrían “tronar” o verse obligadas a migrar hacia la informalidad. Este fenómeno afectaría directamente la recaudación local y la estabilidad del empleo formal en la región.
Hacia una estrategia integral
Para evitar un impacto negativo en la economía de Baja California, los especialistas subrayan la necesidad de implementar estrategias que fomenten la productividad de manera paralela a los derechos laborales. Esto incluye el acceso a tecnología y facilidades fiscales que permitan a los pequeños emprendedores absorber las reformas sin poner en riesgo su permanencia en el mercado, garantizando así un crecimiento económico sostenible para la ciudad.





