Tijuana, 12 de febrero de 2026.– La operación del Viaducto Elevado en Tijuana representa una mejora para la movilidad en la zona fronteriza; sin embargo, especialistas señalan que su impacto dependerá de adecuaciones complementarias en vialidades locales.
Alejandro Mungaray, integrante de Comice, indicó que la nueva infraestructura permitirá agilizar los traslados en la franja norte, aunque su funcionamiento óptimo requerirá una adecuada integración con la red vial existente.
Explicó que la limitada conexión con calles secundarias podría generar presión en accesos y nodos de enlace si no se fortalecen las conexiones y los puntos estratégicos de circulación. Asimismo, advirtió que el incremento en los flujos vehiculares podría provocar congestionamientos en áreas específicas sin medidas de ingeniería de tránsito.
El especialista señaló que el Ayuntamiento ya trabaja en ajustes de semaforización y análisis de circulación para reducir posibles riesgos. Añadió que Comice participa en mesas técnicas para contribuir a que la obra genere el mayor beneficio posible en la movilidad urbana.





