Tijuana.- El proyecto de presupuesto federal que analiza la Cámara de Diputados plantea una reducción del 25% en los recursos destinados a Baja California, lo que significaría un golpe importante para la operación de servicios y programas estatales.
La disminución se suma a la falta de actualización de la tabla del Impuesto Sobre la Renta (ISR), generando que trabajadores con ingresos bajos terminen pagando más impuestos a pesar del aumento del salario mínimo.
Especialistas señalan que la omisión en la actualización del ISR incrementa la carga tributaria para los empleados y favorece la recaudación del Servicio de Administración Tributaria, mientras reduce el poder adquisitivo de la población.
El recorte afectaría directamente la inversión pública y los servicios esenciales, desde infraestructura hasta programas sociales, limitando la capacidad de la entidad para atender sus necesidades más urgentes.
Legisladores de oposición advierten que es necesario revisar estas políticas fiscales para asegurar justicia salarial y que los incrementos al salario mínimo se reflejen efectivamente en los ingresos de los trabajadores.
El panorama fiscal proyecta un reto importante para Baja California en 2026, con la necesidad de encontrar alternativas que mitiguen el impacto económico sobre la población y la economía local.





