Lindero Norte||Antonio Heras

Fraticidio político

 

La campaña política para gobernador de Baja California es una contienda exclusiva entre quienes han ostentado pertenecer a la clase política de la entidad.

 

Sus señalamientos y acusaciones son un juego de espejos que buscan engañar a un electorado que cada día está más lejos de las urnas.

 

Los nombres salen a la luz y sólo la memoria los ubica en el lado de la acera del historial político donde se situaron desde sus inicios.

 

En términos metafórico se trata de un fraticidio, en grado de tentativa pues sólo usan la lengua, pues prácticamente todos provienen de los mismos grupos de poder que han gobernado Baja California.

 

Todos caben en este jarrito electoral: dueños de franquicias, estrategas, operadores, prestanombres, voceros.

 

Es lo mismo, sus orígenes los delatan y sus actuales posiciones son una prueba que la política no es más que un negocio a partir de la vida pública.

 

Acaso sólo los diferencia la casaca por sus colores partidistas porque el discurso coincide al hablar del combate frontal a la corrupción y la impunidad, el uso eficiente del erario, el bienestar, la inclusión, la tranquilidad y paz social.

 

Le viene a la mente alguno de estos personajes que haya estado o permanecido en un solo partido y sin alianzas electorales? Difícil pero debe haber, pero la cúpula está forjada en el gatopardismo.

 

Aún hay, tristemente, quién pontificia desde el púlpito de la simulación un supuesto purismo político que hace recordar al Rey desnudo, aquel cuento de Andersen.

 

Lo peor, estoy cierto, es que han hecho de las campañas de proselitismo un telón de fondo que cambia cada tres años.

 

Apenas ayer vi en el vestíbulo de un hotel de Mexicali a un grupo de políticos que sintetiza lo escrito: uno ha representado a cuatro partidos políticos en el Congreso local; otro a tres partidos desde su curul; y otro más a dos alianzas políticas en el espectro público.

 

Las cosas por su nombre.

 

 

(*) sociólogo por formación académica en la UNAM, ha ejercido el periodismo durante cuatro décadas.

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