Si entro al baño de mujeres está mal porque soy hombre

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Tijuana.- La falta de un tercer baño en los establecimientos para las mujeres transgénero ocasiona que sean rechazadas y discriminadas al momento de querer  hacer sus necesidades fisiológicas, como en el caso de Irma Cabrera, de 45 años quien dijo que desde hace más de diez años procura no salir a lugares públicos debido a las faltas de respeto que tiene que soportar al querer utilizar el sanitario.

“Si entro al baño de mujeres está mal porque soy hombre, si entro al de hombres está mal porque soy mujer. No entiendo a las personas, presumimos como sociedad que somos de mente abierta y nos cierran la puerta a nosotras. No entiendo a la gente”, expresó Irma.

La mujer en su pasado se llamaba Alfredo y huyó del estado de Michoacán en el 2008 debido a la ola de violencia que se vivió en esa época en su ciudad de origen.

“No me vine por ser transgénero, me vine a Tijuana porque la violencia era imparable. Había muertos en todos los lugares. No se podía vivir allá. En mi pueblo no me discriminaban en Tijuana si lo hacen a pesar de que aquí presumen que son modernos y abiertos de mente”.

Relató que tuvo que cambiar sus hábitos cotidianos debido a que en los restaurantes y centros de esparcimiento “me hacen mala cara, como si fuera un bicho cuando quiero entrar al baño”, por lo que procura no salir a los establecimientos.

De tal forma que solo acude a los negocios cuando tiene que atender un asunto personal. “No me gusta salir, ni cuando me invita mi pareja o una amiga porque la gente no respeta el espacio de una. Te comen con la mirada cada que quiero ir al baño”.

 

 

Retrete para las mujeres transgénero

Comerciantes consultados en diversos puntos de la ciudad sobre si tendrían un tercer baño para las personas transgénero, concordaron en su mayoría en no construirlo debido a los cuestionamientos que recibirán de sus clientes.

“El mercado lo desconozco, si supiera cuántas personas transgénero hay en la ciudad, a lo mejor sí, ¿porque no? aunque me lo pensaría, porque las demás personas son cerradas y hay mucha religión en Tijuana. Esa es otra”, comentó, un señor de nombre Jesús que tiene un negocio de comida corrida en la Zona Centro.

Por otro lado, Susana Barrales, originaria del estado de Puebla, comentó que es complicado ser transgénero en el país debido a que “estamos hablando de una sociedad en donde realmente no nos aceptan tal y como somos”.   

Dijo que hay bastantes casos en los que las mujeres transgénero se dedican al trabajo sexual ya que son discriminadas en los lugares que acuden a buscar empleo. “Laboralmente nos discriminan mucho, no nos dan trabajo, por eso muchas chicas se dedican al trabajo sexual, porque a veces no hay otra salida para poder mantener nuestros gastos”.  

Ella trabaja en un bar “Gay” de la Plaza Santa Cecilia, como mesera debido a que no encontraba trabajo en otro lugar de la ciudad, incluso mencionó que en ese lugar no se salva de la discriminación debido que gran parte de los clientes que son homosexuales la insultan con frases como “la vestida”.

Apuntó que en esta frontera a diferencia de estados del centro del país la sociedad es más abierta que en esos lugares, aunque dijo que la discriminación se da, pero no “como allá”. “En Tijuana hay muchas culturas, habemos de todos los países, cómo estamos cerca de la frontera la gente es como más abierta”.

En cuanto si está de acuerdo en que los establecimientos haya un tercer baño dijo, “no debe de existir, porque ahí nos están discriminando como sociedad y nosotros somos parte de la sociedad, no ocupamos que nos discriminen, ocupamos que nos incluyan al mundo, porque en realidad somos parte del mundo, les guste o no les guste, somos parte del mundo”.

 

 

Negocios para la comunidad LGBTI

En este municipio hay diversos lugares nocturnos en los que acuden las personas de la comunidad LGBTI, como en el bar Latinos, en el cual se ofrece un espectáculo de playback por personas transexuales o transgénero.

La gerente de ese negocio, Martha Contreras, dijo que ese lugar se creó hace siete años debido a los pocos establecimientos que había en ese entonces. “Hay necesidad para ellos, donde se les trate bien que no haya ningún tipo de discriminación y ellos aquí son los dueños amos y señores de la casa”.

Comentó que ese sector de la sociedad representa un mercado bueno y seguro debido que en ese lugar no se presentan constantemente conflictos en donde tiene que intervenir la Policía Municipal, como en otros establecimientos en donde no se les permite la entrada a las personas de la comunidad LGBTI.

Mencionó que en el bar llegaron a cometer el error de contratar a dos meseros homofóbicos, ocasionándoles problemas con la armonía del establecimiento. “No les preguntamos si eran homofóbicos, hubo muchos problemas, ahora cuando los contratamos les decimos que es un bar gay, pero aquí siempre hay mucho respeto”.

Asimismo, dijo que al bar pueden acudir las personas heterosexuales, debido que no discriminan a las personas por sus preferencias sexuales, “todos son bienvenidos aquí, no se le niega la entrada a nadie”.  

De acuerdo con la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California (Cedhbc), la estadística de quejas de la población LGBTI probablemente corresponde a un número más grande de las que hay registradas, pero debido a que no todas las personas manifiestan su orientación sexual es que no hay una precisión de cuantas personas de ese sector hay en el estado o Tijuana.

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