El verde peligro de los ecologistas

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Quien diga que  no hay peligro más latente que un tonto con iniciativa, es porque no conoce al que las presenta en el congreso;  y es que así como  una iniciativa de ley bien estudiada, redactada y cabildeada protege los derechos que  primen de justicia y libertad denotando que estos derechos no son únicos del ser humano, una iniciativa presentada irresponsablemente al vapor puede traer consecuencias trágicas para cualquiera que esa nueva ley impacte.

La semana pasada fue noticia de encabezados la afortunada postergación del voto a una iniciativa de ley  presentada en el congreso federal por parte del Diputado Jesús Sesma del Partido Verde Ecologista y digo afortunada porque  cualquier persona sensata que procure salvaguardar los derechos de cualquier especie a la no explotación sería fedataria de que esta iniciativa más que un avance es un retroceso circunstancial,  no solo porque protege a aquellos que lucran con la explotación de los delfines para diversión en delfinarios y les da la venia hasta por 35 años más para que les sigan maltratando, sino porque además predestina a la extinción a ejemplares en peligro como la vaquita marina dado que prohíbe la reproducción en cautiverio de cualquier mamífero marino aun y cuando fuera con la finalidad  de preservación de especie, tampoco exige ya no digamos el trato humanitario de los delfines, pero ni siquiera los correspondientes cuidados médicos y diversos paliativos vitales para garantizar su supervivencia.

La iniciativa que pretende modificar el párrafo cuarto del articulo 60 bis de la Ley General de Vida Silvestre en Materia de Mamíferos Marinos en pocas y claras palabras propone que los delfines ya no sean privados de su libertad para ser utilizados con fines de entretenimiento, sin embargo los ejemplares que actualmente están siendo explotados,  esos pues que se jodan porque la reforma no les cobija, ellos deberán continuar viviendo en las condiciones de maltrato por privación que implica frustrarles o negarles el esparcimiento necesario que garantiza la satisfacción de sus preferencias, deseos y propósitos de bienestar. Para que quede completamente claro,  si existe una o varias crías recién capturadas, lo cual será tarea obvia a realizar en lo que entra en vigor la ley,  están  obligadas por esta iniciativa a pasar el resto de sus 25 años de vida sufriendo.

Resulta sumamente obvio el propósito de proteger los intereses de quienes se dicen dueños de estos delfines quienes por ley le pertenecen a la nación de acuerdo al artículo 27 constitucional, pretendiendo engañar a la opinión pública con la aparente intensión de no querer cometer el mismo error con los delfines que con la iniciativa de circos sin animales donde la desinformación filtrada por parte de los empresarios circenses resulto ser más eficaz que la verdad propagada tanto por las organizaciones de la sociedad civil como las autoridades federales en el sentido de que todos los animales que ya no fueron utilizados en espectáculos murieron de hambre o fueron sacrificados.

Por si no fuera suficiente, a la peligrosidad de la iniciativa sumemosle el aval de ciertas organizaciones de la sociedad civil en cuyo objetivo principal predomina la  protección de intereses propios, de políticos y empresarios más que  la protección de los animales,  pretendiendo con su aval enajenar el criterio de animalistas y sociedad en general para obtener apoyo necesario y una opinión positiva.

Otro de los intereses ocultos de la iniciativa del Verde Ecologista, es la de darle el clásico madruguete a otra iniciativa mejor sustentada, redactada y de verdadero beneficio para todos los delfines presentada hace algunos días por el Diputado Rene Cervera del partido Movimiento Ciudadano, la cual pretende reformar el Artículo 420 del código Penal Federal donde se propone desde la elaboración de un censo de los ejemplares que se encuentran en actual cautiverio en todos los delfinarios de México para ser cotejados con los registros de la SEMARNAT y La Dirección General De Vida Silvestre para que absolutamente todos los encontrados registrados o no, queden protegidos, sean sometidos a inspecciones médicas y lineamientos estipulados por la Ley General De Vida Silvestre que garanticen su bienestar. Posteriormente los delfines deberán ser sometidos a programas de rehabilitación y reinserción; siendo la SEMARNAT y La Dirección General de Vida Silvestre los responsables directos en coordinación con las autoridades ambientales federales del resguardo para evitar que sean vendidos, pues cabe recordarles que por ley le pertenecen a la nación.

Codicia, ambición, egocentrismo e indiferencia al sufrimiento ajeno, son los principales enemigos de cualquier especie y ecosistema en el planeta, por eso, la próxima vez que pienses que no hay nadie más peligroso que un tonto con iniciativa, recuerda que si quien las presenta al congreso tiene las cualidades anteriormente mencionadas y aun así le brindas tu apoyo… ¡Entonces tú eres aún más peligroso!.

Por un país con sus delfines libres…



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