La razón de estar contigo. (Maltratando para concientizar)

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En una época donde la magia se vive, la ilusión es palpable y donde por medio de los efectos especiales las animaciones bien podrían sustituir a caracteres reales, resulta paradójico que en lo concerniente a los animales sigamos prefiriendo utilizar prácticas cruentas y peligrosas para obtener las quimeras de la actuación. Más inverosímil resulta aún pretender generar conciencia utilizando su némesis y ridículamente proporcional intentar justificarlo.

Desde siempre, el utilitarismo y antropocentrismo han regido el destino de todas las especies, les asignamos tareas que van contra su naturaleza y les obligamos a realizar actos que atentan contra su integridad física y emocional. La finalidad es nuestro entretenimiento y eso parece justificarlo todo, si al humano le place del animal no humano se dispone. Dispensable, desechable, descartable sigue siendo el mote que como objeto se le asigna, pero independientemente del derecho negado por la mayoría a la subjetividad moral esto no significa que las puertas a conductas inmorales por parte del ser humano sean abiertas.

El objetivo de concientizar es buscar en nuestro interior lo mejor de nosotros y sacarlo a relucir, rebatir los dogmas del utilitarismo y permitir el libre cauce al río de la evolución ética y moral. No podemos considerarnos personas éticamente activas si entendemos a la moral como un merecimiento inherente exclusivo de su creador, salvaguardar nuestros intereses no es precisamente la función o definición del término “moral”. Negar el merecimiento al respeto, integridad física y emocional por una desigualdad de condiciones que solo existe dentro de la cabeza de una persona amoral, nos obliga a cuestionarnos si en realidad tales preceptos fueron creados para coexistir en armonía o para justificar la cobardía del abuso.

 

Dicho de una manera más simple, para enseñar a amar a alguien no puedes lastimar a un tercero, absolutamente todos tenemos derecho al respeto y somos sujetos de protección de nuestra integridad y si bien no a todos se nos confiere tal derecho por ordenamiento legal, es por disgregación de conceptos filosóficos de antaño que abren paso a la lógica la cual nos dicta que el único privilegio que nos confiere la moral es el de la responsabilidad de extender ese circulo de compasión y que esta abrace a toda especie.

 

No visualizo aún y se que no estoy solo en esto, como podría disfrutar de una película a sabiendas que durante su rodaje se abusó de un ser, se que definitivamente Bruce Cameron estaría en desacuerdo por que tanto el como yo y muchos miles de personas, sabemos que la función de servirnos en definitiva no es la razón de un perro ni de nadie para estar contigo.

Por esa y muchas razones mas….me quedo hoy y siempre con el libro. Ojo… no es un llamado a un boicot, es una cordial invitación a debilitar el eslabón que rompa esa cadena de violencia que cobardemente solemos ejercer repetitivamente contra el ser en desigualdad y si no eres tu…¿Entonces quien?.

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